La leyenda de Juan Sin miedo

Aquél hombre tenía todos los votos de la muchedumbre para ganarse ese apelativo de "Sin Miedo", su rostro, poco agraciado, emanaba frialdad hacia aquellos que lo contemplaban, de expresión seca como de costumbres y trato hacia la gente, este personaje de carácter energico y desagradable,como es de esperar, no provocaba buenos sentimientos en el público, solo absoluto temor en los que tuvieron la mala suerte de vivir bajo su corto mandato.
Su historia está enmarcada dentro de la Guerra de los cien años (una serie de conflictos armados entre los reyes de Francia y los de Inglaterra que duraron en realidad 116 años (61 años de guerra y 55 de tregua). Cuando Juan, que representaba a la región Francesa de Borgoña se enfrentó al Duque Luís de Orleans, ( una batalla que tuvo que asumir Luís, por su hermano mayor quien sufría de esquizofrenia y trastorno bipolar).

Desde muy jóven, Juan sin miedo demostró crudeza y sangre fría en el combate,(en una lucha contra los turcos comenzaron a llamarle así.) y en esta no se esperaba menos, pero el resultado no fue el que él esperaba, se llegó a una reconciliación pero a los pocos días Juan ordenó el asesinato de Luís de Orleans. (Fue un hecho que reconoció publicamente y del que salió impune).
Tras esta acción,el odio se extendió y su vida comenzaba a peligrar,su persona estaba en busca y captura por la familia del asesinado, probablemente en este espacio de tiempo,Juan sentiría verdadero miedo, pues marchó buscando refugio y escondite para no morir traicionado o a manos de sus captores.


Tras cinco años desaparecido, vuelve a coincidir (como aliado) en la batalla de Agincourt con el hermano del que asesinó, Carlos de Orleans...Se pueden imaginar como de estrepitosa fue la guerra..negándose a unir las fuerzas después de lo sucedido, los Ingleses finalmente,consiguieron apoderarse de media Francia.
Juan sin miedo murió de forma trágica en una negociación con Carlos VII de Francia,pretendía una tregua interna pero uno de los soldados enemigos y amigo de los Orleans, acabó cortándole la cabeza, dícen que fue en el momento de arrodillarse.
ni siquiera Carlos VII, hizo nada por evitarlo.