Las Hamburguesas del Infierno

Situado en pleno centro de la capital, se rige una especie de pequeño Templo demoníaco camuflado como si fuera un simple Quiosco, invita y atrae misteriosamente, por no se sabe que fuerzas extrañas,al ciudadano de a pie a acercarse a éste, despertando así su hambre...



A través de una simple hamburguesa atrapa al incauto pecador y le hace pagar condena una vez que termina de saborear esta carne proveniente,dícen las malas lenguas, del infierno...




Dos hermosas servidoras con apariencia humana y con un tono de piel bronceado (pero no te dejes engañar,vienen de ahí abajo) te proporcionan el alimento, una vez que lo sostienes en tus manos, prepárate para que tu cuerpo experimente un placer lascivo...


En apariencia solo es un trozo de carne quemada, pero esta carne ha sido pasada por las mismísimas brasas de aquél mundo infernal....y los pecadores que caen lo saben muy bien....

Siente como te queman los dedos lentamente, observa lo que tu garganta está a punto de engullir...


Cuando miras tu hamburguesa ,un deseo compulsivo por devorarla te atrapa,tu apetito está controlado por fuerzas malignas y estas van a hacer que tragues hasta el final.
Y cuando le das el primer bocado, ya es demasiado tarde, compraste tu billete al infierno y no hay marcha atrás, has pecado carnalmente, prepara una liturgía para salvarte, pues el infierno está recorriendo tu estómago y no te vas a salvar ni bebiendo agua bendita...experimentarás el ardor y el calor del infierno pasados unos minutos dentro de tu cuerpo. Te habíamos avisado!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

K passa king soy Dr Inv3ntoR jeje te sentaron mal las hamburguesas??? jejeje ai q ver y pensar q yo comí ahi..... De cabeza a las bocas del infierno!!! jeje

Rofa dijo...

Buenísimos los montajes, sobre todo el primero.

Hace mucho tiempo que no llamo a las puertas del infierno.

Félix dijo...

Muy buenos montajes.

Creo que no hay un sitio en Huelva para comer como este. Además, es de comida rápida: no hay donde elegir. Hamburguesa o perrito. Pepsi o cervecita. Punto. Dos cincuenta, y a juí.