Destripando una escena de: Aquella casa al lado del cementerio

Una de las películas más significativas del padre del Gore Italiano: Lucio Fulci, estrenada en los 80 con una línea argumental típica de las películas de horror de aquellos tiempos: "Una solitaria mansión manchada por la tragedia y unos personajes dispuestos a convivir en ella".

En aquél tiempo esta película daba miedo y causaba impresión en la gente porque impactaban los efectos especiales cutres que se aplicaban en aquella época...Eran los inicios pero fue efectivo, porque aún contando con pocos recursos, conseguían algunas escenas,poner la piel de gallina.
Vamos a analizar una de estas...en esta película tomada al azar.

Pongámonos en situación: El niño se queda atrapado en el misterioso sótano, la puerta no abre, al otro lado intentan abrir, no hay manera, la vieja llave maestra se hace añícos...pero no hay puerta que una simple hacha no pueda abrir...una misteriosa mano agarra con fuerza la cabeza del chavalín y la estampa contra la puerta....para que el del hacha,al otro lado y sin saberlo, acierte de lleno en ella. Pero que jodío es el asesino!...

Esta escena, como es natural, pasa muy rápida a los ojos del espectador, (para que no se note mucho...) al parar el vídeo se aprecia la marca en la puerta donde vá el tercer y definitivo hachazo que dará la victoria al asunto...

Uuuuh! ha estado cerca eh? jeje..atención en la mano del supuesto zombi, en la primera foto se aprecia mas sucia que en esta...que hará un zombi con esa mano tan limpia y lustrosa?

Éste es el momento en el que el hacha impactará contra el brazo del malo: El Doctor Freudstein (un nombre medio filósofo medio monstruo) la escena como repito, se soluciona o finaliza en cuestión de pocos segundos...atención a ese brazo ya preparado...

en este STOP podémos comprobar que la mano descansa sobre la cabeza del muchacho de otra forma más relajada, la abertura de la puerta donde hace su entrada el hacha, en un solo golpe, es mucho mayor y fíjense en el brazo "la "carne" es separada mucho antes de que llegue el impacto".

En esa milésima de segundo se aprecia ya el brazo cortado,menudo hachazo a tenido que dar el tipo para separarlo de esa forma, la resolución del impacto es como si hubiera roto un brazo de escayola, con pequeños trozos volando y sin sangre...

fíjense bien..esa super hacha que al principio es de las normales,duplica su tamaño aunque puede ser un efecto de la imágen,el brazo cortado no hecha sangre...lo hace en su lugar la puerta, que es por donde comienza a salir para crear el rápido efecto! increible...y el niño es sustituido por un "casi doble".

La poca sangre que brota de la puerta lo hace sin gran espectáculo..se trata solo de manchar la puerta un poquito..total, el hachazo no ha sido tan descomunal...jeje, ay que ver!

Andaaa!! y la sangree de la puerta?? ha desaparecido...

Pero que zombi más pesado...sin brazo izquierdo, prueba suerte con el derecho y vuelve a echar mano a la cabeza del chaval..ahora esta mano ya se va pareciendo más a la de un muerto viviente.

Aquí tenemos al zombi,el Doctor Freudstein, al que sólo podemos ver completamente casi al final, cuando se descubre el pastel en el sótano, la máscara era dificil de llevarla tanto tiempo puesta, dificultaba un poco la visión y, sobre todo, la buena respiración..la historia termina con un desenlace incoherente...Aquí al malo no lo matan, lo dejan tranquilo en la mansión. Y la frase final para rematar del todo "Nadie sabrá nunca si los niños son monstruos o si los monstruos son niños" (casi ná!...)

Me quedo con la estupenda Banda Sonora a cargo de Walter Rizzati, incluida en el castillo. Aqui un vídeo especial de la película:

2 comentarios:

Rocio dijo...

vaya telaaa!!y después lo veo en mi casa y me tiro de los pelossss!!si es que...

Urko dijo...

Ha sido terroríficamente edificante esta entrada.

¡Ya nunca pasaré miedo viendo una peli de terror! ;)


Y lo de la interpretación de Freudstein... ;)