Leyendas del Castillo de Sohail

El enclave donde se asentaba este castillo era perfecto para los fenícios, púnicos, romanos, musulmanes y cristianos que lo ocuparon.Pieza clave en la vigilancia del Litoral y en la vía de comunicación terrestre entre Málaga y Marbella.
Una fortaleza que fue objetivo de los ataques del Legendario Pirata Barba roja, Un castillo del que se apoderó ocasionalmente el ejercito Francés de Napoleón y que el General Inglés Lord Blayney ambicionaba,pero que más tarde el General Ballesteros recuperó para devolverlo a manos de los Españoles.

Construido en el 956;El castillo de Sohail( en Fuengirola,Málaga) ha sido un lugar en el que siempre estuvo presente la batalla, testigo de miles de muertes y grandes tensiones, no es de extrañar que aún hoy, entre sus ruínas quede un lejano eco de aquellos terribles y sangrientos episodios de la Historia.
Por eso las declaraciones de algunos visitantes toman cierta relevancia y peso al afirmar, según sus experiencias, que en este castillo suceden ocasionalmente fenómenos sin explicación.

Según afirman los expertos:

"Con semejante bagaje histórico, no es raro que tanto en las inmediaciones del castillo como en su interior millares de seres humanos (hombres, mujeres, niños y ancianos) perdiesen la vida de forma trágica, dolorosa, sangrienta y anónima. Lo que hoy es un remanso de paz, un lugar privilegiado para pasear en pleno centro turístico de la Costa del Sol, en otro tiempo fue un foco de intensos sucesos que segaron las vidas de multitud de infelices".


Se han descrito muchas situaciones insólitas en el interior de sus paredes, sombras que se desplazan por espacios imposibles, sensación de sentirse observado en zonas concretas, o débiles sonidos de choque de espadas y pasos de marcha en sitios desolados como el patio de armas, así como escuchar ocasionales voces que hablan en una extraña lengua.
¿Fruto quizás, de la sugestión de aquél que lo visita por hallarse en un sitio cargado de sucesos trágicos? ó un vestígio del pasado que parece no querer morir...