La leyenda del Marqués de Ayamonte

En el año 1641, Don Francisco Manuel Silvestre de Guzmán y Zúñiga, VI marqués de Ayamonte, protagoniza una conspiración independentista en Andalucía. Tras ser interceptada una carta entre el ducado de Medina Sidonia y el marquesado de Ayamonte junto con informes provenientes del recientemente independizado reino de Portugal, alertando de la inminencia del levantamiento andaluz, se confirman las sospechas sobre las intenciones de secesión de Andalucía surgidas tras la pasividad en la defensa de la frontera con Portugal. Al descubrirse el plan, el duque de Medina Sidonia, Gaspar Pérez de Guzmán y Sandoval, traicionó a su primo, el Marqués, pactando con el rey Felipe IV y acusando a éste de traición, lo cual conduce al Marqués de Ayamonte a larga prisión, a un procedimiento judicial y finalmente a su decapitación en 1648.


Posible retrato de Don Francisco Silvestre de Guzmán pintado por Francisco Pacheco.

Perteneciente a la colección familiar de los Marqueses de Ayamonte

Cuentan los cronistas que era muy religioso y esperó su muerte con una entereza imperturbable,manteniendo su dignidad y perdonando a sus verdugos y a su Rey.
Tras la muerte del Marqués de Ayamonte, se desencadenan otros conflictos (Portugal, Cataluña, Nápoles, Sicilia, País Vasco…)que acaban finalmente con la decapitación de otros Marqueses, Condes y Duques de la época.

La muerte del marqués trás aquella situación económica decadente de Andalucía origina su fantasmagórica leyenda..
Según reza una guía turistica: “En las oscuras noches de luna nueva, vaga el espectro del Marqués por el que fue su palacio,sin cabeza, pidiendo justicia, reclamando al traidor Medina Sidonia”.